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Al habla con... Tomás Malmierca


Tomás es abuelo de quince nietos y, desde que dejó la dirección técnica del FERT, ha dedicado tiempo a diseñar, trabajar y promover un nuevo programa para la IFFD, sobre la importancia que tiene el vínculo afectivo que se genera entre nietos y abuelos y sobre el conveniente papel y las aportaciones que éstos deben seguir desarrollando en la sociedad actual.


El titulo y el primer tema de este nuevo programa lleva por título “Queridos abuelos”. ¿Qué significado se pretende dar con este encabezamiento?

Con ese título pretendemos señalar que el vínculo afectivo que se crea entre abuelos y nietos es tan singular, conveniente y encantador, que conviene que las familias lo descubran, lo reconozcan y lo aprecien. Deseamos que los abuelos promuevan esas relaciones tan humanas, para que los nietos e hijos contemplen un posible modelo de amor incondicional del que está necesitado nuestra sociedad. Amor que todas las culturas han reconocido siempre porque se trata de un amor único, muy personal y eminentemente humano.

Al margen de la metodología propia de la IFFD ¿Qué innovaciones contiene este nuevo programa?

La principal innovación que hemos introducido ha sido, al igual que en el curso “El papel del padre”, que a los participantes se les invita a tomar un refrigerio después de trabajar el caso correspondiente, primero con el fin de disminuir la tensión del debate, pero también con el convencimiento de que poner un poquito de glucosa en el cuerpo ayuda a que las conexiones neuronales sean más ricas e intensas en el desarrollo de la sesión posterior y en tercer lugar para consolidar un buena amistad a lo largo de las cuatro sesiones que tiene el programa.


¿Qué otras características relacionadas con el tema de los abuelos consideras que suponen una novedad con relación a otros programas anteriores?

Intentar innovar en el tema del cariño a los abuelos sería una pretensión absurda ya que este es un amor que siempre ha existido, existe y existirá. Pero con este programa queremos hacer hincapié en la importancia del vinculo afectivo nietos-abuelos, por la conveniencia de la relación y el mutuo enriquecimiento que supone. Afortunadamente, ha sido la salvación y el escaparate del buen amor humano para muchos hijos de padres que no supieron querer bien y generaron mucho desamor en ellos. Pero siendo más positivo, para los hijos de familias que, si se saben querer, es un modelo de amor donde la generosidad y la entrega desinteresada es su rasgo diferencial. Se les quiere a los nietos por el simple hecho de ser hijos de sus hijos y eso despliega un cariño que hijos y nietos reconocen como algo grato, edificante y digno de promoverse.


Aun dejando clara la responsabilidad de los padres ante la educación de sus hijos... ¿Qué papel específico van a poder aportar los abuelos en nuestra sociedad actual?

Ciertamente, los seres humanos por ser tan precarios al nacer y luego tan eminentemente libres, necesitamos que se nos eduque. Esa educación es un derecho y un deber que contraen los padres cuando deciden tener hijos y una familia. Y son muchos los factores que hacen que esa educación sea de más o menos calidad, pero indudablemente los abuelos, que forman parte del factor familia, tienen su trocito de contribución y responsabilidad en ese proceso educativo.

Hoy dia, nuestra desarrollada sociedad occidental, con demasiada frecuencia y con un equivocado concepto de progreso, aparta e incluso desprecia la experiencia y la sabiduría de vida que aún pueden aportar las personas mayores. Muchos de ellos hoy son abuelos y con las suficientes capacidades como para aportar cosas a ese progreso social.

Y para concluir, debo señalar que la principal enseñanza que los abuelos aportan a las nuevas generaciones es un amor incondicional, que desde la infancia hemos de saber que existe porque nos lo mostraron nuestros abuelos; amor que necesitamos y apreciamos todos porque es la gran vocación de las personas humanas.

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