Cine: Una quinta portuguesa
- 1 jul
- 2 min de lectura
Fuente: CINEMANET
Sinopsis
La desaparición de su mujer deja a Fernando, un tranquilo profesor de geografía, completamente devastado. Sin rumbo, suplanta la identidad de otro hombre como jardinero de una quinta portuguesa, donde establece una inesperada amistad con la dueña, adentrándose en una nueva vida que no le pertenece.

Crítica
Una quinta portuguesa vuelve a demostrar que “menos es más” ya que tiene muy pocos actores, nula acción, los diálogos justos y… funciona muy bien.
Avelina Prat escribe y dirige centrando el tiro en las relaciones personales y en un tempo muy lento para deleitarse en bellos planos y silencios capaces de decir más que largos diálogos.
La premisa aborda, desde el principio y sin juzgar, una denuncia social: la persona que falta al compromiso vital que ha adquirido con otra, es decir, el matrimonio. La unión indisoluble (al menos en el sacramento religioso) entre dos personas de distinto sexo y que muchas veces, por desgracia, es rota por decisión de uno de los dos o de los dos, que deciden terminar ese vínculo, y eso tiene consecuencias. El protagonista queda devastado tras el abandono del hogar familiar por parte de su mujer, lo que es aprovechado para denunciar que esa decisión unilateral tiene daños colaterales, como el inmenso dolor que provoca en el afectado. No hay acción sin reacción ni consecuencias, viene a decir Prat.
Pero la riqueza del guion reside en que hay otros abundantes temas tratados y bastante bien llevados, dicho sea de paso. Tenemos la falta de conocimiento del cónyuge por la falta de comunicación: “Ella prefiere no hablar y yo no pregunto”.
También sobre las segundas oportunidades: aunque uno cometa errores en un momento dado, eso no tiene por qué significar que sea una mala persona, todos merecen un poco de paciencia para demostrar utilidad y buen hacer, y que la confianza se gana con tiempo y paciencia, también entre personas a priori muy distintas.
Además se toca profundamente el tema de la inmigración, la diferencia entre los orígenes y el lugar real de residencia, ese donde realmente está el corazón de la persona, y de la importancia de que el hombre tenga un lugar estable en el que desarrollarse y pueda sentirse seguro y cómodo.
Y por último, pero no por ellos menos importante, la necesidad de conocer las causas de los dramas y los traumas, de afrontar los fantasmas del pasado y de cerrar puertas que podían estar abiertas provocando dolor. .
Así que elconjunto Avelina Prat ha compuesto un drama muy interesante que toca varios temas sin desentonar en ninguno y con un tramo final especialmente revelador. No extraña pues el buen recibimiento que tuvo en el Festival de Málaga y que debería tener en los cines donde se proyecte.
Ficha técnica
Dirección: Avelina Prat
País: España
Género: Drama




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