Artículo recomendado: Para los niños, jugar no es solo un juego

Fuente: Aleteia


María Montessori, una educadora de educadores, nos ha dejado clara una premisa que no debemos olvidar: “El juego es el trabajo profesional de los niños”.


– Es la actividad estrella para facilitar su concentración. Seguro que te viene a la memoria la imagen de ese niño enfrascado en el juego que es capaz de alejarse de la realidad durante horas, perdiendo la noción del tiempo y olvidándose incluso de comer o de descansar.


– Potencia la responsabilidad, mediante el cumplimiento de las reglas del propio juego.

– Fomenta la observación de la realidad. Viendo a un niño jugar a ser profesor de sus muñecos, podrás apreciar cómo capta hasta los gestos más insignificantes de su maestro, y cómo incluso es capaz de imitar su registro de voz.

– Y dispara la imaginación, liberando con ella miedos, estrés, etc.

El mejor presente es regalar espacio y tiempo. Respeta dos tardes a la semana para jugar. En el parque o en el parquet, interior o exterior, da lo mismo. Pero tienen que saber que ese es su espacio para jugar. Habilita alguna zona de la casa para su “actividad laboral”. Si tienes la oportunidad, no dudes en acondicionar un cuarto de juegos.


No les interrumpas. Creo que cualquier padre puede reconocer ese instante en el que te quedas embelesado viendo jugar a tus hijos. Hablo de esos momentos en los que no notan nuestra presencia: se encuentran como dentro de una burbuja, de una realidad paralela donde controlan todas las circunstancias. Pero todos hemos comprobado lo frágil que es esa burbuja: se rompe instantáneamente cuando descubren que están siendo observados.


No necesitan muchos juguetes. Disponer de una cantidad exagerada de juguetes les amputa la oportunidad de sacarles todo el partido a los mismos, pero sobre todo a su creatividad e imaginación. Es como un armario tan lleno de ropa que hace que la adolescente no sepa qué ponerse: es incapaz de ver, disfrutar y valorar lo que tiene.


16 visualizaciones0 comentarios