Rafael Casas y Ana Gómez

Rafael Casas y Ana Gómez

Al habla con… Rafael Casas y Ana Gómez

 Rafa y Ana forman parte de la junta directiva del centro de orientación familiar en Albacete. Promueven COF desde hace 30 años. Son padres de 5 hijos.

 

 ¿Cómo fueron vuestros primeros contactos con la Orientación Familiar?

Recuerdo que hicimos nuestro primer curso sobre amor conyugal siendo novios. Guardamos un recuerdo estupendo de aquel invierno de 1989. Cada semana un matrimonio “secretario” nos abría su casa a cinco o seis parejas de novios, mostrándonos que era posible crear una familia feliz. 30 años después, aún tenemos trato de buena amistad con varias de las parejas que componíamos aquel grupo.

 

En Albacete, junto con otros matrimonios, estáis sacando adelante los COF’s en vuestra ciudad ¿Cómo organizáis su promoción?

Sé que en Albacete ha habido actividades de Orientación Familiar desde finales de los años 70. Recuerdo a mis padres, marchándose de casa al anochecer para acudir con otros amigos a los salones espaciosos de un conocido restaurante, donde se impartían los primeros cursos por parte de Pref Valencia. A finales de los 80 Ana y yo, junto con unos cuantos matrimonios de nuestra generación muy ilusionados con esta actividad, empezamos a participar y después a promoverla, a partir de los años 90.

En la promoción de los COF, siempre se han cumplido dos reglas:

  1. a) La invitación personal hecha por quien ha disfrutado de un COF es lo único realmente eficaz para que salga adelante el siguiente; y b) Suele comprometerse a hacer un COF en torno a un 20% de las personas a quienes se lo explicas (luego, si queremos que se apunten 50, habrá que hacer … más de 200 gestiones personales –no sólo por wasap- en las semanas previas a su inicio). Todo tiene sus matices, pero esas dos reglas se cumplen cada año.

 

En concreto este año, debido a las consecuencias de la pandemia que estamos padeciendo, habéis organizado alguna sesión online. ¿Qué tal ha resultado esta experiencia?”

Ha sido muy interesante. Aunque es claro que el contacto personal de las sesiones presenciales “engancha”, pienso que esta forma de hacer orientación familiar por vía digital abre unas posibilidades nuevas que, en unas circunstancias normales, seguramente no nos habríamos planteado.

 

¿Qué pensáis acerca del futuro de la Orientación Familiar?

No tengo duda de que la Orientación Familiar siempre tendrá futuro: mientras haya familias que se quieran habrá orientación familiar. Es probable que cambien las formas de “hacer”. Y quizás ahora se empiecen a hacer habituales estas otras formas que estamos empezando a practicar en estos meses: sesiones generales celebradas “on line” -que no dejan de ser atractivas si se mantiene la preparación de los ponentes-, pero manteniendo las reuniones de grupo donde varios matrimonios se reúnen en un entorno familiar (si es posible, en las propias casas) para debatir el caso y comentar la nota técnica.

 

Concretamente, en Albacete, nos estamos planteando organizar más cursos, aunque menos numerosos de lo que acostumbrábamos (hasta ahora no era raro que en la sesión general hubiera 80 o 90 personas). Es probable que así se acabe llegando a más gente y de forma menos costosa. Siempre resultará más fácil animarte a participar en una actividad que no exige desplazarse a una sala de conferencias. Y también resultará así más asequible económicamente, porque a los ponentes no tienes que desplazarlos. Quiero pensar que esto hará más viable acercar ahora la orientación familiar a matrimonios jóvenes, que además no se incomodan con el uso de la tecnología.

 

Pero, insisto, nunca hemos de perder la reunión de grupo pequeño, porque es lo que verdaderamente distingue y hace entrañable esta estupenda actividad que es la orientación familiar. Y es que como mejor se puede enseñar a educar es haciendo buenos amigos, y eso es más fácil conseguirlo “abriendo tu casa”.