Olga Rodríguez

Olga Rodríguez

Olga es licenciada en Filología Anglo Germánica y experta en Educación Familiar con el sistema DAIP. Actualmente, está haciendo el Postgrado en Matrimonio Educación y Familia (MEF) por la UIC.

Disfruta de su trabajo como profesora de secundaria y bachillerato y forma parte del grupo de moderadores del FERT. Está casada con Xavier y tienen tres hijos.

 

¿Cómo fueron tus inicios en el FERT?

Cuando mi hija mayor entró en el colegio Aura, nos explicaron en qué consistían los cursos de Orientación Familiar y como padres novatos, mi marido y yo nos apuntamos y nos encantó. Así que cada año y a medida que crecía la familia hacíamos un curso. Aprendimos mucho.  Después, una buena amiga me habló de la posibilidad de hacerme moderadora y acepté el reto. Pasé un fin de semana intenso haciendo un PIMOF (programa de formación para nuevos moderadores) y aprendiendo y poco a poco empecé a moderar.

 

Actualmente estás moderando sesiones en varios programas. ¿Qué criterios destacarías de cada uno de ellos?

Las sesiones que modero tienen un denominador común basado en la educación en virtudes: la educación de la voluntad, la fortaleza o la templanza son como músculos que se han de seguir entrenando toda la vida, desde la infancia y que en la adolescencia tienen una importancia máxima para que nuestros hijos sean felices el día de mañana.

 

Tu buen conocimiento de la lengua inglesa te permite poder hacerlo con participantes de otros países. ¿Has encontrado algunas diferencias en cuanto a sus motivaciones o tipo de exigencias?

Moderar en inglés es todo un reto, pero a la vez, es muy enriquecedor ya que a pesar de las diferencias culturales que a priori puedes encontrar, te das cuenta de que a todos nos une un mismo fin: mejorar como personas día a día. En concreto, el programa para jóvenes solteros “Proyecto Personal”, me da la oportunidad de ayudar a muchos de ellos altamente preparados académicamente pero que, en ocasiones, están desorientados hacia donde encaminar sus vidas.

 

Últimamente has tenido la oportunidad de impartir sesiones online. ¿Qué te ha parecido esta experiencia?  ¿Crees que – al margen de la situación actual- puede seguir siendo útil esta modalidad en nuestros COF?

Gracias a la tecnología, el FERT no ha parado y hemos podido formarnos para moderar también online. Obviamente, no es lo mismo que presencial, pero tiene sus ventajas. Primero, la oportunidad de hacer COF de aquellas familias a las que les resulta difícil desplazarse al lugar de la sesión o la ventaja de organizar cursos con familias de diferentes puntos geográficos muy distantes entre sí.  Creo sinceramente que no podemos perder las sesiones presenciales, que reiniciaremos cuando toda esta situación pase, pero la tecnología ha llegado para quedarse y puede ser un complemento excelente para llegar a más familias.

 

¿Cómo ves el futuro de la Orientación Familiar?

Hoy día tenemos un exceso de información y quizás de formación, pero lo que en mi opinión distingue la Orientación Familiar son las reuniones con otras familias para hablar del caso. Creo que esto es fundamental para aprender, acompañar y compartir y este formato lo hace único. La empresa más valiosa es nuestra familia, así que hay que dedicarle tiempo y una gran herramienta para formarnos son los COF.