Max Galdeano

Max Galdeano

Al habla con… MAX GALDEANO

Max Galdeano Borra es Licenciado en Filosofía y Ciencias de la Educación (Pedagogía Terapéutica). Profesor de Educación General Básica. Postgrado en Mediación Familiar Sistémica. Orientador y Mediador Familiar inscrito en el “Departament de Justicia” de la Generalitat. Profesor en el Colegio La Farga. Está casado y es padre de familia.  Max es uno de uno de nuestros moderadores veteranos, capaz de aplicar sus amplios conocimientos  a los distintos campos de la Orientación Familiar.

¿Qué te atrajo a la Orientación Familiar? ¿Cómo fueron tus inicios?

Después de haber participado como padre, junto a mi esposa, en diversos cursos de orientación familiar, me di cuenta de que “esa nueva forma de educar como padres” era muy atractiva, pero a la vez muy eficaz. Lo que allí se hablaba no eran teorías muy bonitas sino experiencias y hechos reales, tanto de los matrimonios participantes como de los moderadores. Mis inicios fueron estupendos, pues comencé a colaborar en el FERT en unos años en los que había que viajar bastante fuera de Cataluña, pero no  importaban los esfuerzos que había que hacer, pues al llegar al sitio, todo quedaba compensado con el cariño con nos recibían.

Aunque has moderado en casi todos los programas, básicamente te has centrado en “Primeras Letras”. ¿Qué consideras especialmente indicado a tener en cuenta durante esta etapa educativa?

He tenido la suerte de moderar casos en “Primeras Conversaciones” y “Preadolescentes”, aunque por mi especialidad profesional me he centrado en “Primeras Letras”.  Esta etapa educativa se corresponde con el inicio de la Educación Primaria, en la que todo es nuevo tanto para los niños como para los padres. Destacaría, en primer lugar, la importancia de saber adaptarse a situaciones nuevas; en segundo lugar el aprendizaje de la lectoescritura y los mecanismos de cálculo por un lado, y por último la adquisición del uso de razón. En esta etapa los padres somos imprescindibles a la hora de asentar hábitos sobre virtudes como el orden, la obediencia, la atención, la escucha; son la base de otros mucho que vendrán más tarde.

Como profesor y coordinador docente, ¿en qué aspectos habría que insistir más, para mejorar el rendimiento académico de los alumnos?

Sabemos que rendimiento académico y la lectura (comprensión lectora) es un binomio inseparable. Hay otros aspectos a tener en cuenta, como pueden ser la dedicación diaria al trabajo y al estudio escolar que ha de variar  en función de la etapa escolar. ¿Y los padres, que podemos hacer? Escuchar, acompañar, estimular, alentar, compartir, dar ejemplo, proponer, hablar… El colegio y los profesores, en este tema, son nuestros mejores aliados.

Además de tu formación como docente, has cursado un Postgrado en Mediación Familiar y que ejerces como tal a tiempo parcial. A tu juicio ¿Cuáles son las causas por las que tantos matrimonios deciden romper su compromiso?

No hay una única causa. Ahora bien, es cierto que la actual legislación no ayuda: el divorcio exprés del 2005 multiplicó el número de rupturas de manera considerable. En muchos casos es evidente una falta de preparación previa y una escasa comprensión o una banalización del significado del matrimonio. Otras causas podrían ser una ausencia de proyectos comunes de futuro, no conocer los intereses del otro cónyuge y/o una incapacidad para afrontar los problemas o para la donación definitiva. La rutina, la crítica, la monotonía, la inmadurez, la superficialidad, el egoísmo, una comunicación inadecuada, la falta de sinceridad, confianza y respeto, son otras causas que suelen estar presentes en las rupturas.

Ante la actual situación de crisis que padece nuestra sociedad, ¿Cómo ves el futuro de la Orientación Familiar?

Con un enorme optimismo. Precisamente una de las grandes cualidades de la Orientación Familiar es su potencial preventivo y formativo. Cuando un matrimonio ha realizado uno de nuestros  programas, se siente más capacitado para abordar juntos, los criterios específicos que precisan aplicar según la etapa educativa de sus hijos. Además, han tenido la oportunidad de compartir sus inquietudes con otros matrimonios que están en situaciones similares a las suyas. Seguramente habrán hecho nuevos amigos que tienen, como ellos, la ilusión de mejorar como padres y todo ello les ayuda a emprender con seguridad su proyecto familiar ante una sociedad tan confundida.