Manuel de Castro

Manuel de Castro

Manuel de Castro es Licenciado en Ciencias de la Educación.  Es profesor en el Colegio La Farga, de Mirasol.  Especialista en Técnicas de Trabajo Intelectual. Es un moderador veterano en el FERT que ha sabido afrontar con solvencia, una variedad temática en los diferentes programas en los que ha intervenido.

¿Qué te atrajo a la Orientación Familiar? ¿Cómo fueron tus inicios?

Por mi profesión veo muchas de las cosas que les pasan a los chicos de hoy y la necesidad de que sus padres las conozcan.  Ésta es una de las motivaciones que me llevaron  a colaborar con el FERT. Los inicios fueron ilusionantes y muy bonitos, aunque algo cansados: dar una sesión, por ejemplo, en Lleida a las 21:30, acabar a las 23 y regresar a Barcelona sólo y bajo cero es durillo pero vuelves satisfecho de lo que has hecho; o ver el agradecimiento de las 100 personas que te escuchan en Albacete o en Algeciras. Eso no tiene precio.

Como moderador del FERT, básicamente te has centrado dentro del ámbito de la Preadolescencia y la Adolescencia ¿Cuales son las características propias de estas dos etapas?

Para la preadolescencia es fundamental hablar mucho con los hijos de cualquier tema que pueda interesarles. A los adolescentes les interesa sobre todo saber por qué hacen las cosas y para los padres, es importante que comprendan y conozcan por qué las hacen.

Aunque has dirigido sesiones en Cof´s sobre temas muy diversos. ¿Cuál es el que te atrae más moderar?

La autoridad y el conocimiento de nuestros hijos. Pienso que es fundamental conocer muy bien a cada uno de nuestros hijos y tener claro que, a pesar de ser varios hermanos, todos son diferentes y que por tanto, a cada uno hay que llevarlo según su forma de ser, sin perder por ello nuestra autoridad y nuestro amor por ellos que es lógicamente……infinito.

Por tu condición de docente conoces muy bien todo lo relativo a la vida de un niño como alumno. ¿Qué deberían tener en cuenta los padres para favorecer el rendimiento académico de sus hijos?

Cómo he dicho antes, conocerles muy bien, hablar mucho con ellos y exigirles,-sí, he dicho exigir-, aunque a algunos padres les asuste. El listón hemos de ponerlo alto, pero sabiendo a qué altura puede llegar cada uno, para que lo logre y no se hunda.

¿En qué medida la implicación de los pares en la vida del colegio, mejora la tarea formativa con sus hijos?

Aquellos centros educativos en los que los padres se sienten parte del proyecto educativo, lo comparten, lo asimilan y ayudan a perfeccionarlo, son los que funcionan mejor. Es un trabajo en equipo donde los profesores colaboran en la formación de nuestros hijos pero sin olvidar que no son ellos, sino los padres, los principales responsables de esa educación.

¿Cómo ves el futuro de la Orientación Familiar en una sociedad como la nuestra?

Es fundamental. En la actualidad, nuestra sociedad está falta de valores y marcos de referencia que los encarnen y así es muy difícil educar. Los padres hemos de mostrarles con nuestro ejemplo, que procuramos vivir esos valores y que podemos ser sus modelos -sin presentarnos como tales- para que a su vez ellos sean también ejemplos para los demás y pilares de la futura sociedad en la que tendrán que desenvolverse. Pero para ello, es imprescindible que los padres cuenten con una adecuada formación para acometerla.  Y los cursos de Orientación Familiar son un buen instrumento.