Matrimonio Benguría-Roca

Matrimonio Benguría-Roca

Al habla con… 

Montse y Pablo son padres de 4 varones y han sido matrimonio participante, jefe de equipo y promotor en todos los cursos del FERT, en el colegio La Farga.

Recientemente, junto al matrimonio Agustín García e Isabel Montes, se les ha pedido su colaboración en un nuevo proyecto denominado “Familias sin barreras”, iniciativa que tiene como objetivo lograr el encuentro personal y acompañamiento mutuo entre familias que asisten a los COF y otras que no han tenido esta oportunidad, para descubrir la belleza de la vida de familia y reforzar los lazos familiares.

¿Qué os llevó a la Orientación Familiar?

Conocimos los COF a través del colegio La Farga. Nos llamó mucho la atención el hecho de que existieran este tipo de cursos, aunque de entrada nos dio la impresión que exigían una gran dedicación, tiempo y esfuerzo y esto nos generó alguna duda.

Sin embargo, en cuanto conocimos con más en detalle su método y contenido, la profesionalidad con la que se desarrollaban y especialmente al ver la ilusión y alegría de los padres que asistían a los mismos, decidimos apuntarnos en seguida.

Descubrimos una ocasión estupenda para implicarnos de forma más efectiva en la educación de nuestros hijos,  poder conocer a otras familias y compartir experiencias con ellas.

¿Qué os ha aportado a vuestra vida familiar, la participación en COF del FERT?

Sin duda nos ha aportado un mayor conocimiento de todos los temas relacionados con la familia, pero sobre todo nos ha ayudado a entender que la vida familiar y matrimonial no se puede improvisar, sino que hay que hacer un esfuerzo continuo para “profesionalizar” esta tarea: intentar conocer a cada hijo en particular, pensar en planes con ellos, etc. Y sobre todo entender, que nunca es tarde para actuar.

Algo muy importante que nos han aportado los COF ha sido la oportunidad  de buscar y tener,  como matrimonio, un tiempo específico para desarrollar una tarea en común, pensando de forma individual y conjunta en nuestros hijos, en nosotros mismos, y a definir el proyecto de la familia que nos gustaría llegar a ser.

Por otra parte, nuestros hijos han podido ver que sus padres se esfuerzan en intentar mejorar como familia,  que pensamos en ellos y actuamos con ellos.

En vuestro caso, también lo habéis hecho como Jefes de Equipo. ¿Qué destacaríais de esta tarea?

Participar como Jefes de Equipo nos ha dado la ocasión de tener más cercanía con las otras familias, para la resolución de dudas sobre el curso, de temas logísticos, etc., para intentar dinamizar las reuniones de grupo de forma que todas las familias puedan participar, para ir reconduciendo las discusiones, etc.

Y como suele ocurrir en este tipo de actividad, nos ha ayudado a profundizar mucho más en los temas al prepararlos más a fondo.

¿Cómo veis el futuro de la Orientación Familiar?

Creemos que el futuro de la Orientación Familiar, pasa por profundizar en los entornos sociales y culturales en los que hasta ahora se han ido desarrollando, y por la apertura hacia nuevos entornos a los que hasta ahora no nos hemos dirigido, al menos de forma regular.

En este sentido, de la mano de la IFFD, en Barcelona acabamos de iniciar un  nuevo proyecto llamado “Familia sin Barreras”, que consiste en llevar a familias menos favorecidas socialmente, o en riesgo de exclusión, una herramienta que ayude a reflexionar sobre los aspectos de la familia en una ambiente de amistad y de ayuda mutua. Para ello se busca la colaboración de instituciones que trabajan ya en el entorno de las familias destinatarias, como asociaciones, parroquias, etc.

En esta actividad se realizan sesiones en grupos reducidos (5 ó 6 parejas) en los que se conversa y se reflexiona conjuntamente sobre temas de educación y de familia. No se trata de dar cursos o clases magistrales, sino que se realizan reuniones de amistad entre esas familias y otras que ya tenemos la experiencia y el conocimiento adquirido por la participación en los COF, quedando claro, que la actividad es formativa y de amistad y no asistencial.

Esta actividad, enriquece a todas las familias participantes, ya que todas tenemos en común nuestro interés por el desarrollo y crecimiento personal y familiar y todas tenemos experiencias importantes que compartir.  En definitiva, es una actividad de acompañamiento a otras familias para compartir experiencias, saltándonos las barreras sociales y respondiendo así a la invitación del Papa de llegar a las periferias y estar “en salida”.