Núria Durán Farré

Núria Durán Farré

Al habla con…  Núria Durán Farré

Estudió Magisterio. Es profesora de Educación Infantil en la “Escola Infantil La Farga”. Esposa y madre de familia numerosa. Modera casos en varios de los programas de Orientación Familiar.

¿Qué te llevó a la Orientación Familiar? En casa, cuando todos mis hermanos éramos pequeños y mis padres volvían de una sesión de equipo o de una sesión general de un COF, venían muy contentos y con ganas de hacer las cosas bien. Más tarde fue con mi marido que empezamos a hacer COF’s en el colegio donde iban nuestros hijos para aprender como matrimonio y como padres. Finalmente, una buena amiga, sabiendo que, como maestra que soy, me encanta la formación de las familias, me animó a formar parte forma activa como moderadora.

Actualmente estás moderando sesiones sobre educación sexual y afectiva del programa Primeras Letras. ¿Qué aspectos deberían cuidar los padres durante este periodo de la vida del niño? Efectivamente, estoy moderando esas sesiones dirigidas a padres con hijos de entre 6 y 8 años, edades en las que hay que provocar conversaciones con nuestros hijos sobre el tema afectivo y sexual, sabiendo que en cada etapa de la vida de los niños deben aprender sobre este tema no sólo a nivel escolar sino también en casa y en confianza con sus padres. Los padres debemos hablar con naturalidad con nuestros hijos, de forma individual, utilizando un vocabulario adecuado a su edad. Como padres, tenemos que preparar de forma previa y conjunta los temas que queremos enseñar a nuestros hijos. Sin olvidar que es un tema que afecta a su intimidad y que es muy importante que la compartan con sus padres antes que con otras personas. Ya que somos sus padres los que podemos darles el sentido de la grandeza del amor humano unido a la sexualidad.

Como profesora, ¿crees que actualmente la educación sexual de los hijos continúa siendo una asignatura pendiente para los padres? Sí, porque por lo general a los padres nos sigue costando hablar de este tema tan delicado en el propio hogar y nos produce una cierta incomodidad y acabamos auto convenciéndonos que con la asignatura de naturales del colegio será suficiente. Pero no es así. ¡Tenemos que atrevernos a hablar con naturalidad con nuestros hijos porque somos los más indicados! Y ellos además esperan nuestras respuestas sobre este tema tan importante.

Asimismo, recientemente has empezado a moderar sesiones sobre conquistar el amor del programa Amor Matrimonial I. ¿Qué destacarías de su contenido? Destacaría la importancia de la jerarquía del amor. Los recién casados han de conocerla y respetarla desde el principio de su matrimonio, sabiendo que esta jerarquía responde a un orden y a un grado de intimidad. Conquistar el amor tiene que ser un acto diario que tengo que tener con mi marido o mi mujer donde no solo haya un componente biológico, sino también un componente afectivo y un componente intelectual donde el entendimiento y la voluntad hagan que cada día quiera más a mi cónyuge.

¿Qué argumentación darías a unos padres, para que se animaran a participar en un COF? ¡Siempre se gana! Es el lema que tenemos Fernando y yo cuando nos apuntamos a un COF. Hacer un COF favorece la comunicación y el diálogo, que hoy más que nunca, todos necesitamos. Ayudan a parar, recapacitar sobre nuestro amor y la educación de nuestros hijos. El matrimonio habla, llega a acuerdos y luego lucha para mantenerlos. Un COF ayuda a poner cabeza en las cosas importantes a conocernos más, no solo a uno mismo, sino al cónyuge y a los hijos. Implica, como no, un esfuerzo adicional, como cualquier otro esfuerzo que hacemos en nuestra vida profesional. Nuestra vida matrimonial y familiar también requiere de una formación extra.

¿Cómo ves el futuro de la Orientación Familiar? Esperanzador. La Orientación Familiar hace que todos mejoremos como personas y por lo tanto contribuimos en la mejora de la sociedad pues son las familias las que forman la base de nuestra sociedad.