¡Más atractivos que…!

¡Más atractivos que…!

En casa de Luisito tienen unas normas de uso del ordenador: sólo se puede estar media hora seguida y en total una hora al día. Cuando Luisito se despista y lleva más tiempo del permitido, su madre le llama la atención y él suele contestar: “¡pero si acabo de empezar!”

Esto nos ocurre a todos cuando algo es muy atractivo, pero ¿cómo vamos a decir a nuestros hijos que no pasen tanto tiempo navegando por internet si a ellos les parece que están muy poco rato?

La respuesta a esta pregunta no hace falta buscarla muy lejos, los padres ya la tenemos: es la misma tanto para que no se enganchen a internet como para que nos obedezcan  y se pongan a estudiar,  para que rebajen sus expectativas de marcha a la hora de salir los viernes y sábados, para que no se obsesionen con modas y caprichos… una solución que los padres a veces olvidamos y no creemos en su efectividad: nuestro amor ilusionado.

El amor es atractivo y, si nos ven enamorados e ilusionados por estar juntos, conseguiremos ser tan atractivos como las pantallas y a lo mejor conseguimos que dirijan su atención hacia nosotros y nos tengan en cuenta para hacer “lo que toca”. Cuando nuestro amor está vivo se fijarán en nuestro estilo de vida y no necesitarán buscar nuevas sensaciones, modas…

Si cuidamos nuestro amor y cada vez estamos más ilusionados por estar juntos, también pensaremos: “¡pero si acabamos de empezar!”.

 

Bárbara Sotomayor y Alberto Masó.