Josemaría Postigo

Josemaría Postigo

Al habla con…     JOSEMARIA POSTIGO

Josemaría, Chema para los que le conocemos, además de participar como Jefes de Equipo en muchos programas del FERT, es un veterano moderador que imparte sesiones en los programas iniciales: Primeros Pasos, Primeras Conversaciones, Primeras Letras y Primeras Decisiones. Es empresario y padre de una numerosa familia.

En tu caso particular tuviste la suerte de  “vivir” de cerca  la Orientación Familiar de manos de uno de sus fundadores. ¿Cómo fueron tus inicios?

He tenido el honor de “vivir” la Orientación Familiar de la mano de mis suegros Carmina y Rafael (q.e.p.d.) y no puedo más que dar gracias de haber recibido de ellos la ilusión de hacer llegar a las familias de todo el mundo la maravilla que supone vivir con plenitud la vida de familia. En su casa recibían –y no exagero- centenares de personas de todos los continentes del mundo, algunas relacionadas con la Orientación familiar y otras que simplemente deseaban aprender para mejorar la educación de sus hijos.  En cualquier caso, Rafael siempre acababa consiguiendo que aquellas personas se implicaran en la promoción de la Orientación Familiar o por lo menos que hicieran un COF en sus respectivos países de residencia.

Además de moderador, como padre de familia has tenido la oportunidad de participar, junto con  tu esposa Rosa, como Jefes de Equipo, en bastantes programas del FERT   ¿Qué destacarías de la importante de esta tarea?

Recuerdo que se me invitó a participar en una sesión dedicada a la formación de moderadores en la que yo tenía que exponer acerca del papel de los Jefes de Equipo y se me ocurrió preguntarle a Rafael qué temas podría desarrollar. Durante dos largas horas fue desgranando multitud de ideas, pero para un moderador novel como entonces era mi caso, lo que más me llamó la atención fue la fuerza con que transmitió que: “los Jefes de Equipo son el alma de la Orientación Familiar”. Ahora comprendo que  es así, porque la amistad que se crea entre los matrimonios componentes de un mismo Equipo, facilita de modo natural un ambiente de confianza que permite profundizar y crecer como personas y como educadores de nuestros hijos. Todo ello queda con creces favorecido cuando las reuniones de equipo tienen lugar en las respectivas casas de los participantes. A propósito de esto, Rafael Pich no dejó de recordar que “Quien abre su casa, abre su corazón”.

Por una serie de circunstancias, últimamente has tenido la oportunidad de visitar Rusia, Ucrania, Chequia, Eslovaquia, Lituania y Croacia, países donde ya se ha empezado a impartir Orientación Familiar. ¿Qué destacarías de tu experiencia en estos países? 

Lo que más me ha llamado la atención es el valor que sigue teniendo la familia en esos lugares a pesar de los avatares que han pasado.  Con qué ilusión asumen “liarse” a liderar un proyecto de esta envergadura, faltos de recursos humanos, sólo por el bien de la familia en su país. Y a pesar de que la familia vive su crisis en todo occidente, el empeño puesto por sacar la Orientación Familiar adelante ya ha empezado a dar sus frutos.

Aparte de consolidar la implantación de los COF´s. ¿Hay algún otro proyecto en marcha en alguno de estos países?

A parte del auge que están teniendo los COF´s tanto en Polonia como en Lituania, al igual que ocurre en otros países, al poco tiempo los pioneros de la O.F. son los promotores de parvularios y colegios de iniciativa social, creando centros educativos para sus propios hijos y los de sus amigos, mejorando con ello la sociedad en la que están inmersos”.