Diego Barroso

Diego Barroso

Al habla con…     DIEGO BARROSO

 Nacido en Barcelona, ingeniero industrial y MBA. Está casado con Mercedes Flores, tienen 8 hijos y 7 nietos. Ha trabajado en una empresa de productos de consumo hasta el 2013 y ahora es consultor independiente. Ha sido Presidente de la Asociación Europea de Padres de Alumnos (EPA) y es moderador del FERT. Colabora con la IFFD en el proyecto europeo Families&Societies.

Diego pertenece a la segunda generación del FERT y se puede decir de él que además de moderador ha participado en todos afanes de la Orientación Familiar.

¿Cómo conociste la Orientación Familiar? ¿Qué te llevó a formar parte del equipo del FERT?

Mi primer conocimiento de la Orientación Familiar fue indirecto. Mis padres asistieron a uno de los primeros cursos de orientación familiar en el FERT al final de los 60. Ya casado y con un hijo, Mercedes y yo hicimos nuestro primer COF. Los dos años siguientes hicimos otros como Jefes de Equipo y posteriormente, un día, Joaquina Masats me pidió que moderara un caso y… hasta hoy.

 ¿En qué áreas de los distintos programas  te encuentras más cómodo como moderador?

Los casos que me gustan son aquellos relacionados con la Caracterología, la Autoridad-Responsabilidad y la Vida de Familia.  Son los temas donde he tenido mayor contacto y experiencia, ya sea en nuestra familia o con las lecturas que me han interesado.

 Con ocasión de tu trabajo profesional, has tenido la oportunidad de conocer y a la vez participar en la promoción de la O.F. en distintos países. ¿Qué destacarías de esta experiencia?

Recuerdo que mientras mi mujer y yo colaborábamos en la génesis del curso de Primeros Pasos, Rafael Pich me pidió que le acompañara a Italia y a Suecia para empezar a impartir allí el mencionado curso, en inglés. Fue todo un reto, pues además de dirigir los casos tuvimos que dar unas sesiones de formación a algunos participantes para que en su momento estuvieran capacitados para actuar de moderadores Después hice lo propio en otras ciudades.  La verdad es que en todos los sitios donde fui me he encontrado muy a gusto. Me ha llamado la atención las ganas de aprender y el interés que he percibido en las familias de los participantes a los COF´s para mejorar la educación que desean dar a sus hijos…

Actualmente estás colaborando con la IFFD  (Federación Internacional para el Desarrollo de la Familia) en un nuevo proyecto. A modo de síntesis, ¿podrías explicarnos en qué consiste?

La IFFD, que coordina la Orientación Familiar de más de 60 países – de la que el FERT es miembro fundador- participa en el proyecto Families&Societies, financiado por la Comisión Europea, en el que participan 25 universidades y otras tres organizaciones del ámbito civil, entre ellas la IFFD. Es un proyecto de 4 años que finalizará en enero 2017, donde se proponen soluciones y políticas gubernamentales de los estados miembros para reducir el número de familias vulnerables en Europa en los próximos 10-20 años.  Al hablar de “vulnerables” nos referimos a los aspectos que pueden hacer que algunas familias sean marginadas por falta de medios económicos, por temas sociológicos (por ejemplo, por procedencia de una etnia minoritaria) o por aspectos psicológicos (por ejemplo, padres con elevado estrés por conflictos familiares). El pasado mes de noviembre me he incorporado al proyecto, representando a la IFFD.  Mi próxima tarea es hacer llegar un cuestionario sobre propuestas de futuras políticas familiares en los diferentes países, a expertos europeos en temas de familia, ya sean de IFFD o de otras ONG’s. Es muy interesante y esperanzador que 25 universidades europeas nos pregunten a nosotros, a las familias, cómo podemos mejorarla, y cómo se puede ayudar más a aquellas familias que más lo necesitan.

 ¿Cómo ves el futuro de la Orientación Familiar en el mundo?

El futuro de la familia es muy prometedor. Cada vez hay más gente que se da cuenta de lo importante que es la institución familiar para mejorar la sociedad y su desarrollo económico y social.  La familia es lo que más aporta al estado del bienestar, los hijos, los abuelos, los padres, es realmente una ayuda mutua, basada en el cariño y en el bien de la otra persona, como no se da en ningún otro sitio. Aunque hemos de llegar a más, es muy cierto que con los cursos de orientación familiar ayudamos – indirectamente- a mejorar a muchas familias y a cada una de ellas individualmente en muchos lugares del mundo.