Carlos Ordax

Carlos Ordax

Carlos es consultor en estrategia y gestión comercial y marketing, desarrollo personal y liderazgo.  Asesor de consejos de administración y de ejecutivos.  Profesor universitario de gestión empresarial. Está casado con Carmen y es padre de 2 hijos, de 12 y 11 años, respectivamente. Forma parte del equipo de moderadores del FERT.

¿Qué te llevó a colaborar con las actividades formativas del FERT? Desde que nos casamos, mi mujer y yo hemos realizado varios COF’s, tanto de amor matrimonial como los correspondientes a la Orientación Familiar por edades de los hijos. Siempre le comentaba a mi mujer… “La formación en temas de orientación familiar es muy interesante para las familias y creo que podría aportar valor si me dedicase”.  Y ella me animó a que lo hiciera. Me puse en contacto con el FERT, me invitaron a participar en el curso de formación de moderadores y a las pocas semanas, empecé a moderar.

¿Cómo fueron tus inicios? La primera sesión que moderé fue del programa Primeras Conversaciones, sobre “hogares singulares y alegres”, un tema muy optimista que da pautas sobre cómo buscar y transmitir la felicidad aun sabiendo que los estados de ánimo pueden ser variables.  Uno decide ser feliz y esa decisión se contagia a todos en casa.

¿Qué te motiva para seguir con tu actividad como moderador? Las tres dimensiones de la motivación humana: extrínseca, intrínseca y trascendente.  A nivel intrínseco, me motiva mi propio desarrollo personal.  Preparar las sesiones me obliga a estar en constante evolución.  A nivel trascendente, poder contribuir al desarrollo personal de muchas personas, participando en la reflexión de múltiples temas que contribuyen a la mejora familiar en diferentes ámbitos.

Actualmente, además, estás moderando sesiones en el programa “El Papel del padre”. ¿Qué destacarías de esta experiencia? El Papel del padre es un programa absolutamente recomendable y con un formato único.  Los varones jugamos un papel fundamental en el desarrollo familiar y necesitamos ser muy conscientes de ello.  La tarea paterna se establece sobre tres columnas fundamentales: El nivel de su presencia en el hogar. El conocimiento profundo de la realidad familiar. Y la calidad de los sustentos (físicos, materiales, sociales, intelectuales y trascendentes) que debe aportar, tanto a la esposa como a los hijos.

¿Cómo ves el futuro de la Orientación Familiar, en un mundo globalizado como el nuestro, donde los cambios sociales se suceden a velocidades vertiginosas? Todos sabemos que la mejor forma de educar a los hijos es mediante el ejemplo.  Y para eso conviene crecer personalmente, formándose, para desarrollarse de forma integral.

Los que nos dedicamos al mundo de la empresa conocemos la diferencia entre tres conceptos fundamentales.  Datos, información y conocimiento.  Conceptos interrelacionados entre sí y que muchas veces se utilizan indistintamente. Hoy día, existen muchos datos y hay mucha información disponible sobre aspectos relacionados con la Orientación Familiar.  Eso sólo no basta.  Se requiere conocimiento.  Se requieren elementos de reflexión que aporten criterios, habilidades, actitudes y valores de forma estructurada y ordenada para generar el conocimiento.  La información sin conocimiento no sirve de nada. El conocimiento contribuye a la libertad del ser humano y evita la manipulación que puede darse si sólo atendemos a los datos o a información tendenciosa.  Siendo la familia la base de la sociedad, es necesario impulsar y desarrollar el conocimiento en un tema tan importante para el ser humano como es la Orientación Familiar.