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UN "ESTIU
DIFERENT"
(Pulsa sobre las imágenes para ampliarlas)
El "Estiu Diferent",
actividad del Fert, consiste en unas vacaciones familiares,
con actividades de ocio para todas las edades y sesiones
de Orientación Familiar. La primera edición
se llevó a cabo los diez primeros días del
pasado mes de agosto, en La Molina (Girona). Asistieron
27 familias.
¡En posición de seguridad!. El grito del
monitor de la barca de rafting fue suficientemente claro
para que Silvia adoptase la posición, ensayada
previamente, para el caso de caer de la barca y ser arrastrada
por la corriente. Y es que fue visto y no visto que Silvia
saltase por los aires en un intento de volcar la barca
por parte del monitor, aprovechando un remolino del descenso
del canal. La culpa fue de Nacho: no debió provocar
al monitor diciéndole que eso del rafting estaba
resultando aburrido y si no le daba más "caña"
se iba nadando. El monitor se ajustó el casco y
apretó los dientes. ¡Ahora verás!,
dijo por lo bajo. Y Silvia acabó en posición
de seguridad mientras los demás, atemorizados,
la veíamos perderse río abajo.
"En
Verano Diferente hemos encontrado un entorno ideal para
poder pasarlo estupendamente junto a otras familias"
(José María)
La historia acabó bien y Silvia
pudo continuar su labor de monitora del Verano Diferente
con los bebés. Nacho, que celebró con
su esposa Ana su segundo aniversario de bodas durante
esos días, volvió a las andadas cuando
desafió a una pareja de Mossos de Esquadra bañándose
en el agua helada del lago de Maranges. Pero ahí
ya le frenamos los pies a tiempo. Aunque era comprensible
la atracción de un baño en el lago, especialmente
para los que llegaron a medio día, después
de ascender al Pico Puigpedrós, de 2.914 metros
de altura. En ese grupo de valientes que empezaron a
caminar a primeras horas del día estaba María
y varios de los de su equipo de atletismo. María
dirigía el entrenamiento cada mañana,
a las 8:30 y la mayoría eran madres. Estiramientos,
calentamiento, rodaje suave, series de velocidad...se
les veía derrotadas a la hora del desayuno, pero
volvían al entrenamiento al día siguiente.
"Han sido nuestras primeras
vacaciones con nuestro hijo Pablo de un año.
Hemos disfrutado del ambiente sano que muchas familias
deseamos. Y nuestro hijo ha aprendido a caminar aquí,
con el cariño de niños, padres y muy especialmente,
de sus monitores" (Ana)
A los padres les iba más la
bicicleta de montaña. El mejor día para
los mountainbikers fue cuando subimos a la cima de La
Tossa en el telecabina y los más aventurados
decidieron descender en bici. Balance: tres pinchazos,
varios aterrizajes y una cara de satisfacción
que duró varios días. Gregorio era el
guía de las excursiones en bici. Se las preparaba
concienzudamente, buscaba alternativas para niños
y mayores, revisaba las bicicletas, reparaba frenos,
daba consejos a los más novatos...
"El ambiente era estupendo.
Todos congeniamos enseguida; tanto es así que
en el comedor era difícil saber quién
era hijo de quién". (Isabel)
Ester y Martín eran los guías
de las rutas de senderismo. En la primera excursión
comprobaron que el tiempo que puede tardar un padre
o una madre en desandar el camino, con uno o dos niños
a cuestas bajo una tormenta de verano, es muy variable,
aunque con húmedo resultado en cualquier caso.
Martín, al margen de su afición senderista,
demostró una gran capacidad con el balón
de fútbol. Formó parte de la selección
del Verano Diferente que se enfrentó a la selección
de trabajadores del hotel donde nos hospedábamos.
El resultado fue de 10 a 4 para "Verano Diferente".
También es cierto que algún contrario
se quejó algo del arbitraje de José Manuel,
por aquello de ser un asistente del Verano Diferente,
pero nosotros no notamos nada irregular en su forma
de arbitrar.
"He disfrutado como una niña
en el rafting y patinando sobre hielo..." (Mercedes)
No podemos decir lo mismo de los jueces
de la ginkama, los monitores, que parece que daban puntos
de manera directamente proporcional a lo que se reían
cuando las familias hacíamos las pruebas, más
que por el esfuerzo que poníamos en realizarlas
airosamente. De todas formas se ha de reconocer que
la máxima puntuación al maquillaje de
Toni, titulada "Shrek con viruelas", era merecida.
Esa es también una de las mejores fotos del Verano
Diferente. Jenaro, José Manuel y Jesús
se quedaron la última noche casi sin dormir haciendo
copias para todos en CD de las fotos que habíamos
hecho cada familia.¡Más de cuatrocientas
en total!
"Ver cómo otros padres
educan a sus hijos te hace reflexionar sobre la forma
en que tú lo haces. Se obtienen experiencias
muy valiosas que se pueden aplicar en casa" (José
Luís)
Jesús acertó al traer
su telescopio. Con los pequeños y jóvenes
dirigió un taller de elaboración de una
carta de estrellas y, una noche, telescopio en ristre,
nos impresionó con las magnitudes de las galaxias,
de los astros, las historias del cielo. Hasta que se
nubló. Suerte que también se trajo un
"Power Point" y seguimos disfrutando de su
ciencia. Carmen, su esposa, demostró ser una
avanzada percusionista -nombre técnico de la
que toca muy bien los bongos o timbales-. Cuando Carmen
actuaba con el resto de músicos del Verano Diferente,
todo el hotel vibraba con ritmo: Ferrán a la
trompeta, Nico al saxo, Ester a la flauta, Joaquín
a la guitarra, Xavier a la guitarra eléctrica,
Raquel y Mónica al órgano, Elena al violín...
y ya no digamos los cantantes, que hasta llegaron a
componer canciones del Estiu Diferent. Joaquín,
con su guitarra, fue capaz de hacer cantar a todos los
peques aquellas canciones que conocíamos los
mayores desde hace años. La cara de los niños
viendo a sus padres desgañitándose y bailando
al ritmo de "La gallina turuleta" y "Hola
don Pepito" era una mezcla de asombro e incredulidad.
Esa misma cara se nos puso a los padres cuando Ainoha
y Mariona, monitoras del grupo de a 3 a 6 años,
nos obligaron a comer el pastel de chocolate que habían
hecho nuestros hijos en un taller de cocina. No hubo
opción a escurrir el bulto: todos comimos delante
de unos niños expectantes de nuestra aprobación.
"Es fantástico poder
pasar diez días del verano como monitor. Sin
ninguna duda te lo pasas igual o mejor que los niños" (Fernando, monitor)
Ainoha y Mariona eran dos de los trece
monitores del Verano Diferente. Fernando, Tono y Nuria,
entre otros, se ocupaban de los mayores. Cuando las
fiestas -cada noche había una- estaban organizadas
por los monitores, parece como si quisieran divertir
a los niños a costa de los padres. Nos desquitamos
la noche que se organizó el concurso del 1, 2,3
para los monitores. Esa fiesta no estaba en el programa,
la improvisamos y fue el momento de reírnos todos
con los monitores.
"Lo que me ha llamado la atención
del Verano Diferente ha sido la combinación de
dos cosas: De un lado unas actividades organizadas,
pero optativas, de forma que no has de pensar el plan
a hacer cada día, y la oportunidad de hacer un
curso de Orientación sin la preocupación
de dónde dejarás a los niños. Las
expectativas se han cubierto" (Ester)
Teresa era la presentadora oficial
de las fiestas y shows de cada noche: después
de cenar, el teatro, los concursos, la música,
los juegos florales, la magia y un largo etcétera
llenaban las veladas de niños y grandes. Al final,
Victoria y Amalia de tres y seis años, cantaban
la canción de "Los Lunis" y los niños,
tremendamente agotados, se iban a dormir, que al día
siguiente les esperaban nuevas sorpresas y actividades.
"Me ha encantado la colaboración
de los padres que han hecho lo que sabían y podían
para que todos pasáramos ratos muy agradables" (Elena)
Los mayores también acabábamos
agotados, aunque las sesiones de orientación
familiar suponían un auténtico "alto
el fuego" a la dinámica diaria. Todos los
padres y madres coincidíamos en que esas fueron
unas sesiones muy especiales y fructíferas: sin
necesidad de buscar canguro, ¡los papás
en pantalón corto! y, sobre todo, con unos compañeros
que parecía que les conociésemos de toda
la vida. Y es que el Verano Diferente del Fert fue eso:
unas vacaciones entre amigos, donde cada uno se preocupó
de hacer lo que fuese, con tal de que todas las familias
estuviésemos a gusto. Realmente fue un verano
diferente e inolvidable.
"Estiu diferent ha sido una
gran experiencia familiar y social que nos ha permitido
romper la rutina de los veranos anteriores. Además,
las mamás hemos podido disfrutar mucho, tanto
de la familia como de las actividades" (Lourdes)
Francisco Ortiz
23.10.2004 |